Llama asustado a la Guardia civil tras confundir un envase de los pollos con una bomba

El hecho sucedió en la mañana de ayer, en la localidad almeriense de Arroyos.

Francisco de 38 años, vecino de una localidad, descubrió un objeto metálico que relucía bajo la luz del sol, semienterrado en el suelo de un arroyo seco cercano a su casa.

Según los vecinos de nuestro protagonista, el hombre se asustó de inmediato al ver el objeto brillante, pues lo primero que pensó es que se trataba de una bomba o alguna granada.

“Que otra cosa podía ser si no”, le dijo a sus vecinos, mientras acto seguido llamaba a la Guardia Civil, alertando de un posible artefacto explosivo en las inmediaciones de su parcela.

La Guardia Civil se presentó de inmediato en su casa para desactivar el posible proyectil, acordonando la zona y alejando a las decenas de vecinos que se habían presentado en el lugar con expectación a la vez que miedo de lo que pudiera ser dicho objeto.

La sorpresa fue mayúscula cuando a los pocos segundos de la intervención, descubrieron que el objeto simplemente era un envase de aluminio, propio del envasado de los pollos asados.

El vecino que había alertado de la posible bomba se fue corriendo a su casa avergonzado.

Desde ese día se le conoce como “Paco el Bombas”.