El Gobierno comprará los test de alcoholemia a la misma empresa de COVID-19

test alcoholemia

No hay mal que por bien no venga. La semana pasada el Gobierno español decidió hacer caso omiso a las directrices de China para la compra de test de coronavirus. Escogió una compañía que vendía bueno, bonito y barato, creyendo que hacían el negocio del siglo.

Luego llegó la cruda realidad. Los test enviados no sirven en su mayoría. En concreto, solo el 30% de los test funcionan correctamente.

Pero algo bueno sacaron de todo esto. Gobierno y empresa china reconocen haber llegado a un acuerdo y que hay un mutuo entendimiento entre las partes.

Tanto es así, que la compañía se compromete a devolver los test correctos para identificar posibles casos de coronavirus, si en España se comprometen a comprar en el mismo pedido, test de alcoholemia.

La partida alcanza los 200.000 euros y desde el Gobierno se confía en que, esta vez sí, ambos tipos de test funcionarán.

Otra cosa es que les vuelvan a dar gato por liebre. Si los test de alcoholemia fallan (como es previsible), el Gobierno habría perdido más de 600.000 euros en inversión de recursos sanitarios totalmente ineficaces.

Hay que reconocer, eso sí, el valor de los responsables de este Gobierno. En plena pandemia, no se la juegan una vez ¡sino hasta dos veces! para comprar lo más barato, unos test vitales para la crisis sanitaria actual.