Detenido un chino por hacer en su trastienda injertos capilares por 99 €

Desde hace años, volver a tener pelo ya es una realidad más que conocida, siendo el país de Turquía el pionero en el injerto capilar, destacando tanto por su calidad como por su abaratamiento de precio.

España también se ha puesto a la cola y como no, los chinos ya han encontrado la fórmula más económica mundialmente hablando para desarrollar esta técnica. Con motivo de una inspección sorpresa por parte de agentes del Cuerpo Nacional de Policía en varias naves de un polígono madrileño, además de juguetes sin homologación, hallaron una clínica clandestina en la que se hacían injertos capilares a la asombrosa cantidad de 99 euros. Por lo visto cuatro mujeres injertaban de forma simultánea los miles de folículos a los interesados y en tiempo récord, el cliente salía con el trabajo terminado.

Además de precintar las instalaciones, el propietario ha sido detenido por un presunto delito contra la Saud al no contar con las condiciones higiénico sanitarias además de los permisos pertinentes, «yo pongo pelo a todos policías calvos y glati, no poblema» eran las palabras literales del detenido intentando sobornar a los agentes para evitar detención.