Después de varios meses investigando descubre que el amante de su mujer es su perro

En ocasiones podemos ver como el Mundo real es capaz de superar al ficticio. Así ha sucedido una vez más en la historia ocurrida a un hombre de mediana edad de la localidad alicantina de Orihuela, quien después de 4 meses investigando quien era el amante de su mujer, se ha llevado una tremenda sorpresa al descubrir que es su querido perro, un pastor alemán.

El hombre muy afectado y superado por la noticia ha llamado a un medio local para contar su historia, ya que, no puede dar crédito a lo que sus ojos han visto.

El relato del pobre cornudo ha sido publicado en la prensa local, pero ha preferido mantenerse en el anonimato. No obstante, ha solicitado ayuda en el mismo artículo.

“Aun sin ser capaz de creer lo que mis ojos han visto, se me hace durísimo contar la siguiente historia. Pero si no lo cuento reviento.

Hace ya algún tiempo que mi mujer la veía más distante, de hecho, en los últimos meses solo habíamos mantenido sexo en tres ocasiones, algo realmente sorprendente porque tanto ella como yo somos un poco viciosillos. El caso es que cada vez que le daba alguna acaricia o acuchaba contra mi cuerpo, me frenaba en seco y decía que estaba agotada. En las primeras semanas, bueno, podía en parte entenderlo, pero después de tres semanas comencé a sospechar que algo raro estaba ocurriendo.

A partir de ese momento decidí comenzar a seguirla y ver que estaba pasando, (en realidad no me hacía gracia, pero no me quedaba otra, puesto que ella decía que estaba todo bien). Para ello, tuve que pedirme horas libres en el curro sin que supiera nada y así ver si quedaba con alguien.

Al principio no veía nada extraño, salía del trabajo, iba a casa y nadie la visitaba a excepción de algunas amigas. Continuaron los días y todo igual, hasta que un día, decidí no ir a trabajar sin que ella lo supiera y me quede escondido en casa porque me estaba volviendo loco de no saber si la falta de anhelo sexual y frialdad conmigo, sería porque igual estaba haciendo la tijereta con alguna amiga o bien que ella sola decidía darse placer. Pues bien, ¡aquello fue horrible, el peor día de mi vida!. Llego a casa, se dio una ducha y se tumbó en la cama, al poco nuestro perro se acurruco junto a ella y al momento comenzó a tocarse, en ese comento es verdad que me calenté un poquito, pero duro poco porque justo unos segundos después comenzó a meter mano al perro y ya imagínense el resto. Solo digo que hasta la posición del perrito practicaron, vamos, lo que vi fue una asquerosidad que no me puedo quitar de la cabeza.

Aun no le he dicho nada a mi mujer porque no se ni que hacer ni que decir, así que, si alguien ha vivido algo parecido, por favor, póngase en contacto conmigo”. 

 

 

 

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